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miércoles, 4 de diciembre de 2024

PSIQUIATRICO DE TOEN

 Activo desde 1959 hasta 2012

HISTORIA DEL LUGAR

El hospital Psiquiátrico de Toén se localiza en el concello de Toén. Para su construcción se buscó una zona rural, algo alejada de núcleos urbanos y en un remanso de paz buscando la vuelta de la cordura de aquellos desafortunados que estuvieron entre sus muros. Nunca contó con muros ni verjas para retener a los internos ya que las propias características físicas de soledad de su emplazamiento provocaba que las fugas no llegaran muy lejos, siendo los propios vecinos de las proximidades los que advirtieran de las escapadas.

Los orígenes y uso del futuro del hospital psiquiátrico de Toén eran en un principio otros. En 1929 se inició un proyecto por dos millones de las antiguas pesetas para edificar en este apartado lugar la Leprosería del Noroeste de España que llevó a cabo el arquitecto Don Manuel Conde Fidalgo autor también del Hospital Antituberculoso de Piñor y el Hospital Modelo de la Diputación. Para ello fueron cedidas por los comuneros en 1944 hasta 31 hectáreas de terreno con la condición de abrir la leprosería o una finalidad similar de tipo médico asistencial.

Sin embargo, debido a los avances en la curación y prevención de la lepra en los años 40 nunca fue finalizado y años más tarde se retomó el proyecto con una finalidad diferente, la construcción sobre el lugar de un nuevo hospital psiquiátrico diseñado por el mismo autor. Las 31 ha de terrenos fueron cedidas por los comuneros de la parroquia con la especificación en las cláusulas de la contratación de personal que fueran vecinos del concello de Toén. Esto produjo que el hospital se convirtiera en un motor económico para la comarca ya que no eran pocos los que trabajaban en él o para él.

Sobre el antiguo proyecto de leprosería se construye pues el nuevo hospital (primera intervención en la asistencia psiquiátrica pública de Galicia) que fue inaugurado en el verano de 1959 con 150 camas siendo nombrado director médico del sanatorio el psiquiatra Don Manuel Cabaleiro Goás quién ostentó el cargo hasta su fallecimiento en 1977. Pronto recibe los primeros catorce enfermos trasladados desde el hospital de Conxo y ya en el primer año de funcionamiento albergó hasta 95 personas en tratamiento. En principio el hospital tan solo era exclusivamente para hombres, siendo las mujeres derivadas al Hospital de Conxo y posteriormente al psiquiátrico de Arevalo.

Sin embargo, las condiciones y avances en psiquiatría mejoraban día a día y el hospital y sanatorio de Toén llegó a tener una gran reputación en toda Europa durante las décadas de los 60 y los 70. Después de la muerte de Cabaleiro en 1978 y el abandono de figuras de prestigio como Dr. Arturo Rey el hospital psiquiátrico de Toén comenzó su declive.

PSIQUIATRICO DE TOEN

viernes, 6 de septiembre de 2024

PSIQUIATRICO SAN RAFAEL

 Inaugurado alrededor de los años cincuenta del siglo, con el paso del tiempo El hospital, de 200 plazas de capacidad , acogía al doble de pacientes, que tenían que compartir espacios cada vez más reducidos. El personal sanitario fue quedando en un número reducido para poder asistir y atender a todos los pacientes, al tiempo que los medios materiales fueron escaseando cada vez más. Los pacientes tenían que compartir una letrina por cada veinticinco, y las camas comenzaron a multiplicarse en estancias que resultaban cada vez más reducidas. Todo ello contribuyó al rápido deterioro del propio hospital y los desperfectos en las instalaciones formaban parte de la vida diaria en el interior del psiquiátrico. Abundaban  las goteras, provocando humedades en las paredes, pero lo más preocupante fue una de las tantas historias trágicas que esconden este tipo de lugares.

Finalmente el  10/02/2012 se traslado a los últimos pacientes a un hospital cercano y cerro sus puertas definitivamente.

 

EL CASO DE VIRTUDES (EL DESECADENANTE DEL CIERRE)

 El caso de Virtudes causó impacto en la sociedad española al conocerse, a través de los medios de comunicación social, los desdichados años que llevaba en aquel establecimiento, con tan sólo 26 años de edad.

 Virtudes padecía esquizofrenia. Desde muy temprana edad aparecieron los primeros síntomas, que fueron agravándose con el paso de los años, provocándose autolesiones. Entonces sus padres tomaron una medida tremendamente drástica, como fue encerrarla en una artesana. Rodeada por tojos -- una planta que puede llegar a los dos metros de altura creando una maraña  de afiladas espinas -- eran colocadas alrededor de la artesana, con la finalidad de que Virtudes no pudiera escapar. Fueron quince largos años en la que la joven estuvo sometida en aquella situación, hasta que fue trasladada al Hospital Psiquiátrico San Rafael, donde permaneció una década más.

 Virtudes se mantenía en posición fetal dentro de la artesana, que únicamente abrían sus padres una vez al día para proporcionarle agua y un poco de alimento, que básicamente estaba formado en una papilla de maíz y un poco de leche, y aprovechaban para limpiar los excrementos y orina de Virtudes.

 Una primera y fuerte crisis azotó a Virtudes, provocándole unas autolesiones tremendamente impactantes. Con sus propias manos y a consecuencia de su grave desequilibrio sufrido, se arrancó los ojos, y seguidamente comenzó a comerse sus propios dedos, obligando a los sanitarios del hospital a tomar la drástica medida  de atarle sus manos a la espalda, y de este modo viviría diez largos años más.

Pero no sólo el caso de Virtudes era el único. Los pacientes asilados en aquel hospital permanecían mezclados en hacinadas habitaciones sin ningún criterio de orden a la hora de dividirlos por tipo de enfermedad y/o gravedad.

 Estos problemas de masificación generó muchísimos problemas en el transcurso de los años que estuvo en activo el hospital, que desde el año 2012 en que cerró su actividad se encuentra en estado de abandono, si bien el Ayuntamiento de la localidad trata de preservarlo y evitar los actos vandálicos que deterioren las instalaciones del aquel edificio

Ayuso